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miércoles, 25 de mayo de 2011

El depredador gigante de hace 470 millones de años

Un equipo de paleontólogos ha descubierto un grupo de criaturas, extintas desde hace cientos de millones de años, que llegaron a alcanzar tamaños insospechados hasta ahora y que sobrevivieron a la extinción que hubo al término del Cámbrico, una era geológica en la que la vida aún no había salido de los océanos.
Se trata de un nuevo anomalocárido, de más de un metro de longitud, que ha sido encontrado en el sureste de Marruecos, en una rica región fosilera, por el paleontólogo belga Perter Van Roy, de la Universidad de Ghent, y que vivieron 30 millones de años después de cuando se suponía que había tenido lugar su extinción.
Los extraños anomalocáridos, del grupo que dio lugar a los artrópodos, se extendieron por el planeta con la explosión de vida marina del Cámbrico, hace entre 540 y 500 millones de años. "A nuestros ojos modernos eran unos animales muy extraños, con sus ojos saltones y dos miembros delanteros llenos de espinas, que seguro que utilizaron para coger sus presas y llevárselas a la boca. También tenían un par de aletas que usaban para nadar. Algunas especies permanecían escondidas en el fango a la espera de saltar sobre sus presas. Eran los animales más depredadores del Cámbrico", asegura Van Roy.
Hasta ahora se pensaba que el grupo había desaparecido con la primera gran extinción en la Tierra, al final del Cámbrico, pero no fue así. Vivieron también a comienzos del Ordovícico, al menos 30 millones de años más.
Dado que eran invertebrados, el problema es que nadie había podido encontrar restos fosilizados. Entre otras cuestiones, porque muy escasos lugares en el mundo tienen restos de tejidos blandos fosilizados, como los que hay en Burges Shale o algunos yacimientos al sur de China.
Pero Van Roy localizó una mina de este tipo de fósiles en Marruecoshace unos años y desde entonces la biota de Feuzata no deja de deparar sorpresas. "El de los anomalocárido era uno de los grupos iconos del Cámbrico. Este gigante depredador invertebrado simboliza la morfología de una rama desaparecida que originó linajes de modernos animales marinos y ahora sabemos que vivió más tiempo del que se pensaba", ha señalado Derek Briggs, coautor de este trabajo y director de los trabajos en Burgess Shale.

Los mayores depredadores

Los anomalocáridos descubiertos por Van Roy y su equipo, según el investigador, son sin duda los depredadores carnívoros más grandes que habían existido hasta ese momento. "El tamaño de los ejemplares marroquíes los pone en la cúspide de la cadena alimentaria en la primera fase del Ordovícico y tuvieron un impacto enorme en sus ecosistemas. Ese papel fue luego asumido por otros grupos, como los nautiloideos y los eurypteridos, que quizás contribuyeron a su desaparición", afirma Van Roy.
Animales como cangrejos de herradura, escorpiones, arañas, ciempiés, milpiés, langostas, cangrejos, insectos, etcétera, tendrían en estos extraños anomalocáridos sus antepasados lejanos.
Pero en los yacimientos de Marruecos no sólo hay este grupo, sino que Van Roy ha localizado miles de ejemplos de cuerpos invertebrados de hace entre 488 y 472 millones de años, abriendo una ventana a una fauna de la que hasta ahora se conoce muy poco.
Van Roy, durante el pasado Congreso Internacional sobre el Ordovícico celebrado en Alcalá de Henares (Madrid), anunció sus hallazgos a sus colegas, entre los que hay ya más de 100 nuevos taxones. "Y cada año salen a la luz nuevas cosas. El lugar era un ambiente marino abierto y hay algas, graptolitos, artrópodos, anélidos y esponjas", enumeraba en una entrevista con este medio.

sábado, 22 de enero de 2011

El enigma del sexo de la señora T

Si es difícil sexar un pollo, cómo no va a serlo conocer el sexo de un reptil volador del Mesozoico. Hasta ahora, los paleontólogos tenían serías dudas sobre si los restos que descubrían en yacimientos habían pertenecido a una hembra o a un macho. Había poco dónde mirar. Pero el hallazgo de un antiguo fósil, al que han bautizado como la «señora T», permitirá por primera vez a los científicos hacer distinciones entre los dos sexos en los pterodáctilos, los monstruos alados que protagonizan muchas escenas de la película de Steven Spielberg Jurassic Park III. El trabajo aparece publicado en la revista Science.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Leicester descubrió el reptil volador fosilizado junto a un huevo en unas rocas de 160 millones de años en la provincia de Lianoning, en el noreste de China. Se trata dela primera evidencia directa del sexo en estos gigantes extinguidos, ya que el ejemplar, que tenía una envergadura de casi un metro, murió cuando estaba a punto de poner sus huevos en un accidente en el que se rompió su antebrazo izquierdo. Posiblemente, la muerte se produjo durante una tormenta o una erupción volcánica, muy común en esa parte de China durante esa época. Los restos demuestran que las hembras carecían de cresta, mientras que los machos lucían una muy vistosa y espectacular.
Una señal atractiva
Los pterosaurios, también conocidos como pterodáctilos, dominaron los cielos en la era mesozoica, la de los dinosaurios, hace entre 220 y 65 millones de años. «Muchos tienen una cresta en su cabeza. En los casos más espectaculares, éstas pueden alcanzar cinco veces la altura del cráneo», explica David Unwin, paleobiólogo de la Universidad de Leicester. «Los científicos han sospechado durante mucho tiempo que estas crestas se utilizaban para algún tipo de exhibición o señalización y que solo la lucían los machos, pero, en ausencia de cualquier evidencia directa, la idea era solo una especulación y los animales con y sin cresta eran a menudo separados en dos especies completamente diferentes».
El nuevo fósil descubierto, la «señora T» (una contracción de la «señora Pterodáctilo») viene a despejar las dudas. Ella carece de cresta y tiene las caderas anchas, posiblemente para facilitar el paso de los huevos, mientras que los machos pueden distinguirse por sus caderas más estrechas y una «corona» bien desarrollada en su cabeza. Posiblemente, esa cresta servía a los machos para intimidar a sus rivales o para fardar y conquistar a las hembras, una cuestión que ha intrigado a los científicos durante más de cien años.
«El sexo es uno de los atributos biológicos más fundamentales, pero es extremadamente difícil identificarlo con certeza en el registro fósil. Ser capaz de sexar un pterosaurio es un gran paso adelante», asegura Unwin. El investigador está dispuesto a «jugar a casamentero»para unir a los machos y hembras de la misma especie que habían sido separados por los científicos en especies distintas.

Pequeño y de cáscara blanda

martes, 7 de diciembre de 2010

Dscubren un nuevo dinosaurio nadador en Corea

Un equipo internacional de investigadores confirmó hoy que varios huesos hallados en 2008 en Corea del Sur pertenecen a un tipo de dinosaurio de la familia de los ceratopsianos hasta ahora desconocido, que vivió en la zona hace 103 millones de años.
Los restos de este dinosaurio fueron descubiertos por casualidad por un trabajador de la ciudad surcoreana de Hwaseong, en la provincia de Gyeonggi, en una roca que contenía huesos de la cadera y la cola unidos, algo que ocurre raras veces.
Los ceratopsianos fueron dinosaurios herbívoros con protuberancias óseas y fauces similares a picos de ave que se extendieron especialmente en Estados Unidos, pero cuyos fósiles también han sido hallados en Mongolia, China y Japón.
Según los resultados de la investigación, publicados en la revista científica alemana Naturwissenschaften, este dinosaurio fue un bípedo de alrededor de metro y medio de longitud, con una vida semiacuática. El Koreaceratops, relativamente pequeño, se ayudaba de una cola plana para moverse en el agua.
El descubrimiento de este nuevo tipo de dinosaurio respalda la teoría de que los ceratopsianos fueron originarios de Asia, pero llegaron a su apogeo en el Cretácico en lo que hoy en día es Norteamérica.


http://www.abc.es/20101207/ciencia/dinosaurio-corea-201012070722.html