jueves, 30 de diciembre de 2010

un caracol marino con sistema "antirrobo"

La especie de caracol marino «Hinea brasiliana», estudiada en aguas de Australia, cuenta con un mecanismo que produce destellos de luz verde cuando se encuentra en peligro, aseguran los científicos en Proceedings B. Al proyectar la luz en todas las direcciones posibles, el animal aparenta ser más grande de lo que en realidad es.
Los investigadores han descubierto que su concha es un «difusor de luz mucho más efectivo que los mejores productos comercialesdisponibles», señala Dimitri Deheyn, del Instituto Scripps de Oceanografía en San Diego (Estados Unidos). «Y sólo funciona con un color, la luz verde azulada que el caracol produce», puntualiza Deheyn.
Los expertos creen que la bioluminiscencia actúa también como una segunda línea de defensa, lo que en biología se denomina «alarma antirrobo». Según Deheyn «ésta podría ser la forma que el caracol utiliza para decir: "¡Oye, cómete a ese individuo, que está atacándome!"».
Los destellos colocan «bajo el reflector» a los depredadores persistentes, como los cangrejos, y facilita a todas aquellas criaturas que se alimentan de los crustáceos su captura.
La pequeñísima parte bioluminiscente del caracol está dentro de la concha, pero amplifica la leve luz que ilumina toda su superficie cuando es necesario. Un «raro» modus operandi del que podrían beneficiarse la bioingeniería y la óptica, comenta Nereida Wilson, del Museo de Sídney.

martes, 28 de diciembre de 2010

La tabla periódica más pequeña del mundo escrita en un cabello

¿Quién dijo que el saber no ocupa lugar? La tabla periódica sí lo hace, aunque lo cierto es que no necesita mucho espacio. La que es probablemente la tabla periódica más pequeña del mundo ha sido impresa en un solo pelo, un fino cabello de menos de cien micrómetros que pertenece a la frondosa cabellera del químico Martyn Poliakoff, un científico de la Universidad de Nottingham, en Reino Unido. Todos los elementos químicos ordenados por Mendeléyev caben en algo tan insignificante.
La idea surgió de un equipo de trabajo en el Centro de Nanotecnología y Nanociencia de la universidad británica. Para lograr esta pequeña gran hazaña, los investigadores ampliaron el cabello en un microscopio de electrones. Entonces, utilizaron un lanzador de haces de iones para bombardear el cabello con un chorro de iones. El proceso, que combina la ciencia y la diversión, puede verse en el vídeo.
Es impresionante comprobar cómo se ven las imágenes del cabello ampliadas al extremo y cómo algo tan pequeño puede contener tal cantidad de información, en este caso las bases fundamentales de la química, si el ser humano se empeña.


sábado, 25 de diciembre de 2010

Descubren una tercera rama evolutiva de los humanos modernos

Utilizando ADN extraído de un dedo hallado en la cueva Denisova, al sur de Siberia, los investigadores David Reich, de la Escuela Médica de Harvard, y Svante Pääbo, del Instituto Max planck de Antropología Evolutiva de Leipzig (Alemania), han conseguido secuenciar el genoma de un homínido de unos 30.000 años de antiguedad que ha supuesto toda una sorpresa. En efecto, el individuo pertenece a un grupo que comparte un origen común con los neandertales, pero que no tiene nada que ver con nosotros, los europeos modernos. Se trataría, por lo tanto, de una "tercera rama evolutiva" humana, de la que no se tenía noticia hasta ahora. El hallazgo ha merecido la portada de Nature de esta semana.
Hace cerca de 200.000 años, los humanos modernos (es decir, los que son como nosotros) aparecieron en África. En aquél tiempo, del mismo modo que sucedió mucho después, cuando estos humanos se extendieron también por Asia, existían otras clases de homínidos, de estructura más arcaica, ocupando los mismos territorios. En Europa y en Eurasia, esos "otros" representantes del género Homo fueron los neandertales, que ocuparon el Viejo Continente desde hace cerca de230.000 años hasta hace menos de 20.000.
En Asia e Indonesia, sin embargo, no existe un consenso sobre cuáles eran exactamente los grupos que ya estaban presentes cuando aparecieron los primeros representantes de nuestra propia especie. Fósiles procedentes de China, o de la pequeña isla de Flores, han mantenido viva una controversia que sigue, hoy, sin tener visos de solución.
Ahora, el análisis genético llevado a cabo por Reich y Pääbo, apunta a que los modelos migratorios de aquellos primeros hombres modernos africanos, que terminaron extendiéndose por todo el mundo e imponiéndose al resto de los homínidos presentes, fue mucho más complejo de lo que se pensaba hasta ahora.
Hasta hace poco, dos grandes teorías contrapuestas intentaban explicar cómo se produjo exactamente este proceso. Por un lado, la teoría "multiregional", según la cual los humanos modernos habrían surgido al mismo tiempo (o casi) en regiones distantes del planeta. Por otro, la teoría de la "sustitución", según la cual un único grupo de humanos modernos, procedentes de Africa, habrían ido colonizando la Tierra y sustituyendo, en ese proceso, a las varias poblaciones arcáicas preexistentes.
Las evidencias genéticas y fósiles han ido dando la razón a los partidarios de la "sustitución" y dejando a un lado a los defensores de la "multiregionalidad". Pero el hallazgo de Reich y Pääbo demuestra que las fronteras entre ambas se difuminan mucho más de lo que se pensaba.
En efecto, y a pesar de que el ADN de la cueva de Denisova no es como el nuestro, sí que tiene rasgos en común con el de ciertas poblaciones de humanos modernos de Papúa Nueva Guinea. Lo cual sugiere a su vez que los antiguos habitantes de aquella región se relacionaron en el pasado con los humanos recién descubiertos en Denisova. En resumen, tuvo que producirse, opinan Pääbo y sus colegas, una corriente migratoria hacia Asia de la que aún no teníamos noticia.
Anteriormente, Pääbo ya había analizado el ADN mitocondrial (que no procede del núcleo celular, sino de las mitocondrias) del dedo de Denisova, y había encontrado curiosas diferencias y particularidades. Ahora, y tras analizar el ADN nuclear de esos mismos restos, el nuevo escenario se ha hecho más evidente. Los homínidos de Denisova tienen (genéticamente) mucho en común con los neandertales europeos, pero no con los humanos modernos del Viejo Continente. Sí están relacionados, sin embargo, con poblaciones asiáticas de humanos modernos, lo que apoya con fuerza las nuevas hipótesis de Pääbo.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Una máquina cuántica que desafía la realidad, el invento del año

La prestigiosa revista Science ha presentado su tradicional «top ten» con los descubrimientos científicos más importantes de 2010 y, posiblemente, ha sorprendido con su elección. Este año, corona el ranking la primera máquina cuántica. Para muchos puede ser un invento desconocido, pero es el primer dispositivo hecho por el ser humano que no responde a las leyes de la mecánica clásica, sino al mismo conjunto de normas que rige el comportamiento de las moléculas o los átomos. Es diminuto, sí, pero visible al ojo humano. Para hacernos una idea de su importancia, puede ser un primer paso para averiguar si algún día seremos capaces de estar en dos sitios a la vez al mismo tiempo. Este ingenio ha superado en la lista de los editores de la "biblia" científica incluso a la famosa célula artificial de Craig Venter o a la secuenciación del genoma del Neandertal. Estas son las diez grandes investigaciones:
-La primera máquina cuántica: 
Hasta este año, todos los objetos hechos por el hombre han sido realizados de acuerdo a las leyes de la mecánica clásica. En marzo, sin embargo, un grupo de investigadores presentaba en la revista Nature y ante una reunión de la Sociedad Física Americana en Portland un aparato cuyo funcionamiento responde a la mecánica cuántica, el conjunto de normas que rige el comportamiento de las cosas pequeñas, como las moléculas, los átomos y las partículas subatómicas. Para Science, este experimento es el mayor avance científico del año, debido a que rompe el conocimiento establecido, al ingenio que encierra su creación y a sus numerosas aplicaciones potenciales.
Los físicos Andrew Cleland y John Martins de la Universidad de California en Santa Bárbara y sus colegas enfriaron un diminuto remo de metal o «baqueta cuántica», de unos 30 micrómetros de longitud, pero visible al ojo humano, que vibra cuando se coloca en movimiento en un rango de frecuencias. Después, conectaron el remo a un circuito eléctrico superconductor para que alcanzara el estado cuántico, una meta largamente buscada por los científicos. Entonces, y debido a las extrañas reglas de la mecánica cuántica, consiguieron colocar simultáneamente el remo en movimiento... mientras se mantenía quieto. El remo, simultáneamente, estaba vibrando y no vibrando. Los investigadores demostraron que los principios de la mecánica cuántica pueden aplicarse a objetos cotidianos. "Nadie había demostrado hasta la fecha que, si tomas un objeto grande, con billones de átomos, la mecánica cuántica se aplique a su movimiento", dijo en su día el propio Cleland.
Este descubrimiento puede abrir muchas puertas en el mundo de la física, desarrollar nuevos dispositivos para controlar los estados cuánticos de la luz o, en última instancia y aunque parezca ciencia ficción, investigar los límites de nuestro sentido de la realidad. El último gran objetivo es colocar un objeto macroscópico, algo tan grande como un ser humano, por ejemplo, en dos lugares a la vez.
-La primera célula sintética: 
John Craig Venter, uno de los "padres" del genoma humano, anunció en mayo la primera célula sintética fabricada por el ser humano, un híbrido con la estructura natural de una bacteria viva y el material genético artificial. Para lograrlo, el científico generó un cromosoma sintético, una réplica del genoma de la bacteria Mycoplasma myoides, y después lo trasplantó a otra bacteria viva (M. Capricolum), que actuó como recipiente para crear un nuevo ser. En el futuro, los investigadores prevén la creación de genomas sintéticos a la carta, para generar biocombustibles, productos farmacéuticos u otros compuestos químicos.
-Todos somos Neandertales: 
El investigador del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, Svante Pääbo, con la colaboración de decenas de científicos de todo el mundo, entre ellos varios españoles, presentó en octubre la culminación de su proyecto más ambicioso: la secuenciación del genoma del hombre de Neandertal. Descubrió algo asombroso: un 2% de nuestra genoma proviene de esta especie. Todos los seres humanos, excepto los africanos, llevamos estos genes. Esto implica un cruce entre neandertales y humanos.
-El mayor paso en la prevención del VIH: 
2010 es el año en el que más pasos en prevención del sida se han dado. A falta de una vacuna eficaz, se ha demostrado que unas pastillas y un gel vaginal reducen a la mitad las probabilidades de contagio. El fármaco utilizado en la investigación se llama «Truvada», un antirretroviral «dos en uno» que combina en una tableta dos fármacos (tenofovir y emtricitabina). Miles de seropositivos utilizan ya este tratamiento para frenar en su organismo el avance del VIH, pero no se había demostrado su capacidad de prevenir la infección. Un estudio con más de 2.500 homosexuales sanos de seis países demostró que puede reducir en un 44 por ciento las posibilidades de infectarse. Pero en los casos en los que el cumplimiento es total y los afectados fueron fieles al medicamento, la eficacia superó el 90%, según se publicó en la revista «New England Journal of Medicine». Es la mejor noticia en prevención del sida que se tiene en mucho años. Los beneficiarios serían las personas que no pueden o no quieren utilizar preservativo, están en riesgo de sufrir una violación o temen no protegerse cuando están bajo los efectos del alcohol. Funcionaría como una fórmula de protección sin tener que negociar con la pareja. La segunda opción es un gel microbicida que, aplicado en la vagina o en el ano antes de mantener relaciones sexuales, puede reducir el riesgo de VIH en casi un 40% y de infección por herpes genital en un 51%. Es la primera vez que un microbicida de uso tópico resulta eficaz, informa N. Ramírez de Castro.
-La secuenciación de los genes de enfermedades raras: 
El mundo científico cuenta con una nueva herramienta para encontrar una mutación genética que causa una enfermedad. Después del genoma han secuenciado el exoma. Ahora en lugar de buscar una alteración genética en los 3.000 millones de pares de bases del genoma, los genetistas podrán hacerlo con los exones, la fracción pequeña de ADN que codifica para proteínas. La secuencia del exoma ha dado paso a una larga lista de mutaciones que están detrás de una docena de misteriosas enfermedades que provocan niveles muy bajos de colesterol, deformidades faciales o malformaciones cerebrales, informa N. Ramírez de Castro.
-Simulaciones de dinámica molecular: 
Los investigadores han aprovechado el poder de una de las computadoras más poderosas del mundo para rastrear los movimientos de los átomos de una pequeña proteína durante una duración cien veces mayor que cualquier intento previo.
-El simulador cuántico: 
Para describir lo que ven en el laboratorio, los físicos elaboran teorías basadas en ecuaciones que pueden ser muy difíciles de resolver. Este año, sin embargo, científicos han descubierto un atajo haciendo simulaciones cuánticas, cristales artificiales en los que puntos de luz láser desempeñan el papel de los iones y los átomos atrapados en la luz hacen de electrones. El ingenio procura respuestas rápidas a problemas teóricos de la física de materia condensada y que, eventualmente, podrían ayudar a resolver misterios como la superconductividad.
-Los 1.000 genomas y uno más: 
Las tecnologías de secuenciación del genoma cada vez más rápidas y baratas están permitiendo la elaboración de estudios a gran escala del ADN. El proyecto de los 1.000 genomas, por ejemplo, ha identificado gran parte de la variación genómica que nos hace humanos, y otras investigaciones trabajan en revelar más sobre la función que juega el genoma.
-La reprogramación celular: 
Las técnicas que permiten reprogramar células de manera para que se comporten como células madre no especializadas ya son habituales en los laboratorios. Este año, unos investigadores han encontrado una forma de hacerlo con RNA sintético, una técnica cien veces más eficaz, mucho más rápida y potencialmente segura para su utilización terapéutica.
-El retorno de la rata: 
Los ratones han gobernado el mundo de los animales de laboratorio, pero los investigadores prefieren utilizar ratas para muchos de sus trabajos. Es más fácil trabajar con ellas y anatómicamente son muy similares a los seres humanos. Su gran problema es que los científicos todavía no han conseguido aplicar en ellas la técnica que se utiliza para conseguir ratones knockout o ratón KO, un ratón modificado por ingeniería genética para desactivar algunos de sus genes y comprender su función. Sin embargo, una investigación desarrollada este año promete traer ratas knockout a los laboratorios.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Las diez espacies mas raras descubiertas en 2010

Una sanguijuela que se introduce por los orificios de sus víctimas, un pez gigantesco de come madera, un lagarto capaz de clonarse a sí mismo o una criatura tan extraña que los científicos no se han puesto de acuerdo en si es un calamar o un gusano... Estas son algunas de las especies escogidas por la prestigiosa National Geographic como las más extrañas y asombrosas de todas las descubiertas durante este año que ya llega a su fin. Algunas de ellas destacan por su raro aspecto o sus peculiares habilidades, otras han sido encontradas en los lugares más inesperados, como la nariz de una niña en Perú o un restaurante de comida tradicional en Vietnam. Además de lo anecdótico de la aparición de cada uno de estos animales y de lo que pueden aportar a la ciencia, su presencia también nos dice que, posiblemente, aún no lo sabemos todo y que nuevas especies pueden estar aún por descubrir.
-La horripilante sanguijuela que apareció en la nariz de una niña: Denominada Tyrannobdella rex, que significa «sanguijuela reina tirana», mide 44,5 milímetros y tiene una única mandíbula con ocho grandes dientes. Fue descubierta en la nariz de una niña en Perú. Precisamente, los científicos creen que se introduce en la boca o en la nariz de sus víctimas, la mayoría mamíferos acuáticos del Amazonas peruano, donde puede permanecer alimentándose durante semanas. Los investigadores creen que las especies iniciales de esta familia de sanguijuelas compartieron el entorno con los dinosaurios hace 200 millones de años, cuando alguno de sus ancestros podría haber alcanzado la nariz del gran Tyrannoaurus rex, al que debe su nombre. El hallazgo apareció publicado en la revista PLos ONE.
-El pez gigante que come madera: Una expedición científica descubrió en la Amazonía este extraño animal de 70 centímetros de largo, al que los pobladores indígenas denominan carachama gigante. Se caracteriza por tener los dientes en forma de cuchara para raspar los troncos de árboles que caen al agua. Se cree que existe alrededor de una docena de especies de peces que comen madera distribuidos en las grandes cuencas hidrográficas de Sudamérica.
-El murciélago con nariz de trompeta: Con aspecto de «Yoda», es una de las 200 especies que los científicos descubrieron durante una expedición a Papua Nueva Guinea en 2009, aunque su existencia como especie no fue anunciada hasta el pasado octubre. Comedor de fruta, este murciélago se caracteriza por su extraña nariz en forma de doble tubo.
-El lagarto que se clona a sí mismo: La especie Leiolepis ngovantrii forma parte de los menús tradicionales de los restaurantes de la región del delta del Mekong, al sur de Vietnam, pero hasta hace poco había pasado totalmente inadvertida para la ciencia. Los investigadores dieron con este lagarto en el tanque de agua de un local de comidas. No solo descubrieron una nueva especie, sino que también quedaron impresionados por su formidable capacidad: las hembras pueden reproducirse «clonándose» a sí mismas, sin necesidad de sexo. La investigación ha sido publicada en la revista especializada Zootaxa.
-El calamar-gusano: Pero, ¿qué es esto? ¿Un gusano? ¿Un calamar? Este pequeño animal, que consigue nadar gracias a una especie de cerdas que actúan como remos y luce tentáculos en su cabeza, dejó tan perplejos a los científicos del Censo de la Vida Marina cuando lo descubrieron que simplemente no supieron cómo calificarlo y, según explica el National Geographic, lo llamaron, sin más, calamar-gusano. De diez centímetros de largo, apareció a 2,8 kilómetros de profundidad bajo las aguas del Mar de Célebes. Es el primer miembro de una nueva familia de gusanos de la clase Polychaeta.
-El mono de hocico chato: Un equipo internacional de primatólogos lo descubrió en el norte de Myanmar (Birmania). La especie, descrita en el último número del American Journal of Primatology y bautizada Rhinopitecus Strykeri, se caracteriza por su hocico chato. Es relativamente fácil de detectar, ya que estornuda cuando llueve. Para evitar la entrada de agua de lluvia en la nariz, estos monos suelen pasar los días lluviosos sentados con la cabeza entre las rodillas. Aunque la especie es nueva para la ciencia, no lo es para los cazadores de la zona, que lo llaman "nwoah" -o "mono con la cara vuelta hacia arriba", en dialecto local.
-El sapo que se parece al «señor Burns»: Este diminuto anfibio más pequeño que un dedo fue localizado en una zona montañosa del noroeste de Colombia. Del género Rhinella, se distingue por su nariz aguileña. La especie fue observadas a la luz del día, cuando se encontraba activa, un comportamiento inusual para la mayoría de los anfibios. Estos ejemplares se saltan la etapa de renacuajo, ponen huevos en el suelo de la selva y de ellos salen directamente como sapos jóvenes. Su coloración y la forma de su cabeza se parecen a las hojas marchitas sobre las que habita. Los únicos dos individuos encontrados medían dos centímetros de largo. «Es uno de los anfibios más extraños que haya visto jamás. Su nariz larga y afinada en forma de hocico me recuerda al vil Sr. Burns, de la serie televisiva Los Simpsons», comentó con humor Robin Moore, de Conservación Internacional (CI), el científico que lo descubrió.
-El pez rosa con manos: Llamativo, de un lucido color rosa, usa sus aletas para desplazarse sobre el lecho marino, como si caminara. Mide diez centímetros y se pasea por los fondos de las áreas cercanas a la isla de Tasmania. Junto a él fueron descubiertas otras ocho especies de las mismas características. Hace cincuenta millones de años eran comunes en los océanos, pero actualmente sólo pueden encontrarse en el sur y este de Australia. Son animales en un grave riesgo de extinción.
-El pulpo púrpura: Parece de juguete. Es una de las once especies potencialmente nuevas descubiertas en julio por una expedición científica en la costa atlántica de Canadá. La expedición utilizó el vehículo operado por control remoto y realizó inmersiones a una profundidad de 3.000 metros para conseguir dar con una especie tan exuberante. Según explica National Geographic, su objetivo principal era descubrir las relaciones entre el coral de agua fría y otras criaturas que viven en un ambiente tan extraño.
-La babosa que dispara dardos del amor: Esta extraordinaria babosa, que tiene una cola tres veces más larga que su cabeza, quizás no tenga un aspecto muy extraordinario, pero su comportamiento amoroso es de lo mas original (y efectivo). No se anda por las ramas. Los ejemplares disparan a sus parejas «dardos del amor» hechos de carbonato de calcio inyectados de hormonas, de ahí su apodo de babosa «Ninja». Los científicos creen que esto consigue aumentar su éxito reproductivo. Esta especie se encuentra sólo en las altas montañas de Borneo.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Crean un material inteligente que se repara a sí mismo

Uno de los argumentos más sugerentes de la ciencia ficción es la capacidad que tienen algunos personajes tipo «Terminator» de recuperarse de sus heridas de manera asombrosa, hasta el punto de estar “sanos” a los pocos instantes y, por supuesto, continuar con su trabajo de seguir matando humanos. Ahora, en la vida real, investigadores de la Universidad Estatal de Arizona trabajan en un nuevo tipo de materiales (polímeros) capaces de recuperar sus formas después de sufrir severos daños estructurales gracias a la utilización de un haz láser infrarrojo y la fibra óptica.
Mediante la introducción de una malla de fibra óptica en la estructura interna de estos polímeros, los investigadores han conseguido hacer que los materiales inteligentes sean aún más inteligentes, hasta el punto de que puedan determinar por sí mismos si han sido dañados, dónde han sido dañados, cuantificar el problema y evaluar la forma de comenzar el proceso de restauración automático. Si algo le sucede al material, al punto de llegar a deformar o romper la red de fibra óptica, un láser infrarrojo podría enviar pulsos de calor a lo largo de la red logrando su re-orientación original de manera específica en el área del problema, según explica la web ScienceDaily.
Para viajar al espacio
Este calor estaría encargado de incrementar la resistencia del material a las deformaciones y favorecería el proceso de restauración (ejecutado por el propio material y aprovechando el calor absorbido) hasta recuperar casi el 96% de su forma y estructura original. Es decir, un material capaz de recuperarse de roturas tales como grietas, con el objeto de “sanar sus heridas”. El objetivo de desarrollar "estructuras autónomas de adaptación" es imitar la capacidad de los sistemas biológicos, como los huesos, intentando que sean capaces de detectar la presencia de daño, detener su progresión, y regenerarse. Otra de las aplicaciones posibles para estos polímeros esla reducción del tamaño de estructuras destinadas a viajar al espacio. Se podrían compactar en pequeñas dimensiones y una vez en el lugar de trabajo, aplicarles energía térmica para que sean capaces de recuperar su forma y tamaño originales.
El material ensayado es capaz de incrementar su dureza después de una recuperación térmica en un factor de hasta 11 veces. Las grietas se pueden cerrar utilizando el efecto “memoria de forma” hasta recuperar casi la totalidad del formato y la fuerza original del objeto. De hecho, después de que la grieta se cierra, el nuevo material es casi cinco veces más resistente que el modelo originala pesar de que ha sido estirado, doblado o fracturado más allá de sus formas originales. La transformación de la materia y la curación pueden ser aplicadas, mientras que la estructura está en funcionamiento, hecho que hasta ahora no había sido posible con las técnicas existentes. Sin duda estamos ante un notable avance de los materiales plásticos que favorecerá desde la industria de los juguetes para niños hasta las estructuras de construcción.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Las criaturas más insólitas de la Tierra

La comunidad científica está revolucionada. La definición de vida, tal y como la conocíamos hasta ahora, ha cambiado. Se ha ampliado por primera vez. Existe una criatura, una bacteria, que se diferencia del resto de seres vivos que pueblan la Tierra. No funciona igual. No hace las cosas igual. Su ADN tiene un elemento extraño. Si todos los que respiramos sobre el planeta respondemos, por decirlo de alguna forma, al mismo mecanismo —necesitamos seis ingredientes fundamentales para seguir vivos—, este microorganismo descubierto por científicos de la NASA en el lago Mono, en California, ha sustituido en sus moléculas uno de ellos, el fósforo, por uno de los venenos más terribles que se conocen, el arsénico. Lo utiliza para sustentar su crecimiento y, por increíble que parezca, funciona.
El excepcional hallazgo de la bacteria GFAJ-1, publicado en la revista «Science», cambiará lo que sabemos sobre biología y evolución, y abre una nueva e inesperada puerta a la búsqueda de vida en otros planetas, pero no es el único ser de nuestro mundo con propidades «extraterrestres».
Otros microorganismos han demostrado tal resistencia a condiciones extremas que parecen «llegados de Marte». No pueden ser comparables a la extraordinaria bacteria del lago Mono, que, por cierto, quizás se encuentre en otros muchos lugares del planeta, incluso en España —eso aún está por ver—, pero su casi milagrosa capacidad de aguante a temperaturas infernales, radiaciones o estados de salinidad insufribles los convierten en campeones de la resistencia, capaces de vivir donde cualquier otro ser moriría sin remedio.
Enviados al espacio
Algunos incluso han sido enviados con éxito al espacio exterior en varios experimentos realizados en la Estación Espacial Internacional (ISS). En el último del que conocemos resultados, unos microbios recogidos en los acantilados de Devon, en Inglaterra, consiguieron sobrevivir casi 600 días expuestos a los rayos cósmicos y sin oxígeno. Ahora mismo, un nanosatélite de la NASA orbita la Tierra con microorganismos que se encuentran en estanques de sal en un estado seco y latente, para comprobar su reacción a condiciones extremas de radiación e ingravidez.
Todos ellos son seres extremófilos y uno de los mejores ejemplos de su comportamiento lo tenemos muy cerca, en la ácida cuenca del río Tinto (Huelva), un sistema que parece ser muy similar al marciano y donde también hay grandes cantidades de arsénico. Los científicos han sometido unas bacterias abundantes allí a todo tipo de pruebas sádicas para comprobar si resisten las condiciones del Planeta rojo: presiones de 7 milibares, temperaturas marcianas de -40ºC, altas dosis de rayos UV. Los niveles de supervivencia fueron altos, especialmente cuando las bacterias se encontraban bajo el subsuelo.
Campeones de resistencia
Organismos asombrosamente resistentes se encuentran en otros puntos del planeta, en zonas donde jamás se hubiera sospechado la existencia de vida. Cada tormento, cada ambiente extremo, tiene sus propios héroes invulnerables. Claro que hay algunos que son especialmente llamativos.
En el caso del pH ácido, por ejemplo, «el campeón está en una mina en California llamada Iron Mountain, donde microorganismos arqueas crecen en PH negativo, unas condiciones de acidez insoportables», explica el microbiólogo Ricardo Amils, catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid y director del departamento de Planetología y Habitabilidad del Centro de Astrobiología del CSIC-INTA.
Si hablamos de bajas temperaturas, en el Vostok, un lago subglacial en la Antártida, a 4.000 metros bajo la superficie de la placa de hielo, se han encontrado, por difícil que pueda parecer, microorganismos todavía sin identificar que viven sin problemas a -35ºC. El caso contrario: en lugares con actividad volcánica, como Yellowstone, se han descubierto seres microscópicos «que pueden crecer a 113ºC». En simas oceánicas de hasta diez kilómetros de profundidad, donde existen volcanes submarinos, también ha aparecido vida a pesar de la inaguantable presión; y en los desiertos o en altas cumbres, microorganismos «toman» altas dosis de radiación.
Entre todas estas súper criaturas, quizás los más prolíficos sean los tardígrados, conocidos como «osos de agua» por su aspecto y su peculiar manera de caminar. La característica que los hace fascinantes es su capacidad de deshidratarse para quedar «como muertos» durante cientos de años. También han resistido en el espacio. A juicio de Amils, esto demuestra que, en realidad, «la vida es mucho más resistente de lo que creíamos».

martes, 7 de diciembre de 2010

Dscubren un nuevo dinosaurio nadador en Corea

Un equipo internacional de investigadores confirmó hoy que varios huesos hallados en 2008 en Corea del Sur pertenecen a un tipo de dinosaurio de la familia de los ceratopsianos hasta ahora desconocido, que vivió en la zona hace 103 millones de años.
Los restos de este dinosaurio fueron descubiertos por casualidad por un trabajador de la ciudad surcoreana de Hwaseong, en la provincia de Gyeonggi, en una roca que contenía huesos de la cadera y la cola unidos, algo que ocurre raras veces.
Los ceratopsianos fueron dinosaurios herbívoros con protuberancias óseas y fauces similares a picos de ave que se extendieron especialmente en Estados Unidos, pero cuyos fósiles también han sido hallados en Mongolia, China y Japón.
Según los resultados de la investigación, publicados en la revista científica alemana Naturwissenschaften, este dinosaurio fue un bípedo de alrededor de metro y medio de longitud, con una vida semiacuática. El Koreaceratops, relativamente pequeño, se ayudaba de una cola plana para moverse en el agua.
El descubrimiento de este nuevo tipo de dinosaurio respalda la teoría de que los ceratopsianos fueron originarios de Asia, pero llegaron a su apogeo en el Cretácico en lo que hoy en día es Norteamérica.


http://www.abc.es/20101207/ciencia/dinosaurio-corea-201012070722.html

lunes, 6 de diciembre de 2010

Científicos desmienten la presencia de vida en una roca marciana

En diciembre de 1984 una expedición del Instituto Smithsoniano descubrió en la Antártida un trozo de roca proveniente de Marte. Durante años se especuló con que algunas de las huellas grabadas en ese trozo de diogenita de color marrón oscuro se debían a la acción de seres vivos de origen marciano, pero un nuevo estudio ha arrojado resultados que contradicen esa teoría: la muestra se habría contaminado en la Tierra.
La historia del meteorito de origen marciano ALH84001 no tiene nada que envidiarle al argumento de un culebrón de la tarde. Después de que la NASA -en 2009- anunciase que el trozo diogenita de color marrón oscuro de casi dos kilogramos de peso llegado a la Tierra hace unos 13.000 años podía contener “restos fósiles de microorganismos que vivieron en el planeta Marte”, todos esperamos ansiosos que las sondas enviadas al Planeta rojo confirmasen que, en algún momento, nuestro vecino planetario tuvo vida. Sin embargo, la realidad parece ser bastante más compleja... y decepcionante: según un nuevo estudio, las marcas encontradas en el escombro marciano se produjeron en nuestro planeta.
Atrapado por nuestro planeta
Repasemos un poco la historia, desde el principio. Hace unos 4 mil millones de años se formó, en un Marte primigenio, una gran cantidad de material rocoso que al solidificarse proporcionó al planeta una corteza sólida. Pasó el tiempo, y hace aproximadamente unos 16 millones de años, durante uno de los tantos impactos de asteroides y demás cascotes espaciales que sufrió Marte, un trozo de esa corteza salio despedido con tanta velocidad que logró escapar de su pozo gravitatorio. Después de vagar por el espacio durante unos 13.000 años, el trozo de corteza marciano fue atrapado por el campo gravitatorio de nuestro planeta.
Seguramente era un trozo bastante grande, que al ingresar a alta velocidad en nuestra atmósfera se fragmentó en pedazos más pequeños. En diciembre de 1984, una expedición del Instituto Smithsonianodescubrió en la Antártida un trozo de roca que no encajaba -geológicamente hablando- en la zona del hallazgo. Tras realizar sesudos análisis, se determinó que se trataba de un meteorito proveniente de Marte, al que se bautizó como Allen Hills 840001. Puede parecer extraño que una roca alcance la velocidad de escape de forma “natural”, pero en realidad ocurre con bastante frecuencia. En la Tierra se han encontrado una buena cantidad de rocas lunares y marcianas (unas sesenta) que han cruzado el espacio gracias a ese mecanismo.
¿Marcas de bacterias?
Los científicos que se dedicaron a analizar ALH84001 descubrieron en la roca unas formaciones que -al menos en apariencia- recordaban a lasmarcas que suelen dejar las bacterias. Analizando las huellas, encontraron con que estaban compuestas por partículas de carbonatos de tamaño micrométrico, ordenadas en forma de cadenas. El 7 de agosto de 1996 la NASA hizo un anuncio oficial que provocó un gran revuelo en la comunidad científica: era probable que el meteorito en cuestión albergase las pruebas de la existencia de una primitiva forma de vida microscópica que vivió en Marte hace casi 4.000 millones de años. Como suele ocurrir en estos casos, mientras que la NASA utilizaba todos los medios a su disposición para difundir los alentadores resultados, algunos que pensaban que el origen de las cadenas de carbonatos podía ser otro, mucho más mundano y menos interesante, tenían serias dificultades para ser escuchados.
A pesar de todo, en enero de 1998 la revista Science publicó un artículo en se cuestionaba el estudio de la NASA, argumentando que existíanclaras evidencias de la contaminación del meteorito por el hielo antártico en el que permaneció atrapado durante milenios. La controversia se extendió hasta nuestros días, incluso el año pasado la NASA volvió sobre el tema, y encargó al mismo equipo que había hecho el primer análisis un nuevo estudio. El especialista Dennis Bazylinski, director del grupo de especialistas implicados en ese trabajo, reveló que “los microorganismos que dejaron su huella sobre ALH84001 son efectivamente extraterrestres.”
Polvo de la Tierra
La noticia fue cubierta por todos los medios, y la NASA lograba así instalar la necesidad de desarrollar nuevas misiones a Marte, para ver si podían encontrarse “in situ” nuevas evidencias de la existencia de vida alienígena. Pero quienes defendían la teoría de la contaminación del meteorito no se quedaron de brazos cruzados. Analizando los carbonatos descubrieron “niveles inusualmente altos de isótopo oxígeno-17”, un átomo de oxígeno que en lugar de los ocho neutrones habituales en su núcleo, posee nueve. Robina Shaheen, una química de la Universidad de California descubrió que este compuesto se encuentra -en altas cantidades- en los granos de polvo de la Tierra.
A partir de ese dato, Shaheen logró determinar que el ozono de la atmósfera terrestre es capaz de interactuar con los aerosoles minerales que llevan oxígeno del polvo y otras fuentes, para luego formar peróxido de hidrógeno y carbonatos que también poseen esta anomalía del isótopo de oxígeno. En pocas palabras, las cadenas tan prometedoras se originaron aquí, y no en Marte. ¿Es este el final de la historia? No lo sabemos. Es posible que dentro de algún tiempo, cuando el fantasma del recorte presupuestario sobrevuele nuevamente la agencia espacial estadounidense, se “descubra” nuevamente que el vapuleadoALH84001 posee efectivamente la huella de un alien estampada en su superficie. Mientras tanto, y tal como parece haber probado Shaheen, el meteorito no posee muestras de vida marciana.